Un diagnóstico en 4 pasos. Descubre tu margen real, cuánto invertir para tu meta y si tu objetivo es alcanzable — con tus propios números.
Esto define qué puedes medir y qué número debes vigilar.
Si vendes productos de muchos precios distintos, no calcules producto por producto: sácalo de tus totales del mes. Es más exacto.
Lo que te costó comprar/producir todo lo que vendiste ese mes.
Envíos, comisiones de pasarela, empaque, transacción.
Envío, comisión, empaque… como % del precio.
Arriendo, nómina, software, servicios. No cambian aunque vendas más o menos.
De aquí sale todo: cuánto quieres facturar, cuánto ganar y cuánto arriesgar en pauta.
Menos % = ganas más por venta pero exiges campañas más eficientes. 100% = punto de equilibrio (no ganas).
Tu % de cierre. Si no lo sabes, 5–10% es un punto de partida.
Aquí está el mayor apalancamiento: si un cliente vuelve, puedes pagar más por conseguirlo — sin perder.
Si no estás seguro, haz una estimación honesta. Lo afinamos con datos reales después.
Sin registro no puedes conocer tu recompra real ni tu LTV — solo estimarlo.
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Los rangos de viabilidad son orientativos y varían según nicho, oferta y creativos. Sirven para saber si tu meta es sensata antes de gastar, no como garantía de resultado.